
Regula las distintas relaciones jurídicas que se crean entre trabajadores y patrones por virtud del contrato de trabajo, ya sea individual, colectivo o contrato-ley.
Es un derecho proteccionista del trabajador, por lo que pude decirse que es de tipo tutelar y humanitario, ya que protege la relación de trabajo subordinado, independientemente de si esta relación se ha establecido o no bajo un contrato de prestación de servicios, toda vez que a falta de contrato «se presume su existencia» y es el patrón o quien recibe el servicio, el obligado a acreditar la inexistencia de la relación laboral subordinada, o bien, el obligado a respetar los derechos del trabajador estipulados en la ley, cuando dicha relación queda comprobada mediante gestiones realizadas por el trabajador ante la autoridad del trabajo o de seguridad social o como resultado de una revisión llevada a cabo por la autoridad.
No obstante lo anterior, también el patrón suele verse afectado con excesiva frecuencia por trabajadores desleales que previamente se ganaron su confianza. Eso sin mencionar a verdaderos profesionales de la demanda, por sí, o coludidos con abogados inmorales, que perjudican a patrones bien intencionados.
Algunos ejemplos que problemas de tipo laboral, en defensa de los derechos de trabajadores y patrones, que atendemos son:
- Conflictos obrero-patronales. (Ej: Una demanda por despido injusitificado).
- Conflictos intersindicales. (Ej.: Un sindicato que se dice mayoritario, demanda la titularidad del contrato colectivo que ostenta otro sindicato).
- Conflictos entre un sindicato y sus agremiados. (Ej.: Aplicación de la cláusula de separación y aplicación de disposiciones estatutarias).
- Conflictos entre un sindicato y terceros. (Ej.. Aplicación de la cláusula de admisión).
- Conflictos entre trabajadores. (Ej.: Litigio por la preferencia , la antigüedad y los ascensos).
- Conflictos inter-patronales. (Ej.: Con motivo de la aplicación del contrato-ley, un empresario le reclama a otro la concurrencia desleal por incumplimiento de las condiciones laborales).
Ya sea que se trate de un trabajador que ve afectados sus derechos o de un patrón que injustamente enfrente un litigio laboral y pretenda salvar la continuidad y/o prestigio de su empresa, estamos a sus órdenes.